LA BLACKBERRY EN EL FUTURO DE MI EMPRESA

Este pasado lunes día diez del corriente, ¿ha parado el mundo?. La respuesta es tan clara como contundente, no. Sólo han fallado los dispositivos Blackberry. Los periódicos digitales centraban sus esfuerzos en informarnos sobre lo acontecido. Durante el martes, al día siguiente, las emisoras de radio y las televisiones incidían en la noticia hasta el punto que algunas llegaron a tratar de imaginar como sería el futuro sin las funcionalidades que nos ofrecen estos dispositivos.

La vida nos ha cambiado maravillosamente con el uso de los nuevos dispositivos, las redes sociales y demás “satélites”. Es evidente que en la empresa, la utilidad de todo dispositivo que nos facilite la información y la comunicación, resulta no solo incuestionable sino obligatoria. Son ayudas prodigiosas que nos ofrecen la posibilidad de mejorar nuestra aportación de valor al mercado. Pero, en la mayoría de los casos, no son nuestro negocio. Nuestra empresa pivota alrededor del cliente y de nuestra propuesta de valor hacia él. Todo lo que no sea aportación de valor y mercado son “detalles”. Y los detalles son importantes, pero no son LO IMPORTANTE.

Innovación, propuesta de valor y cliente, estas son las patas de la empresa. Hay diferentes modelos de negocio pivotando sobre estas tres patas, pero esta no es la reflexión que me trae aquí. La innovación no es I+D, la propuesta de valor no es hacer llegar mi porfolio a los clientes a través de las redes sociales, y a mis clientes no sé cuando debo tratarlos a través de las redes. Utilicemos lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías, pero sino somos profesionales de ellas, no perdamos de vista nuestra razón de ser.